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Carnaval, la última creación de Facundo Mercado PDF Imprimir Correo electrónico
Danza Contemporánea y Sociedad
Escrito por Ana González Vañek   

El lunes diez de noviembre, la Compañía de danza Mitimaes presentó la última función de Carnaval, obra dirigida por Facundo Mercado.

“Carnaval es resultado de un año de proceso creativo. Para mí siempre es todo un desafío contar una historia bailando”. Facundo, quien considera que para comunicar a través de la danza se debe partir de una intensa emoción, viene de una familia de artistas, madre bailarina y padre músico; pianista. “Me crié en ese ámbito y siempre tuve una necesidad muy fuerte de expresarme a través del movimiento. Para mí la música es muy importante; me lleva bastante tiempo elegir la música que voy a utilizar en mis obras y cuento para ello con el asesoramiento del músico Federico Orlando, quien realizó la percusión en vivo en Carnaval. Creo que el público tiene que poder ver la música a través del cuerpo”. En cuanto al papel del receptor de una obra, Facundo considera como primera motivación la música y la emoción que la misma le produce. Necesita “poder vivirla”. Entiende que cada sujeto hace su propia lectura de una obra ya que todo depende de la manera en que cada persona enfrenta su propia vida. La obra, caracterizada entre otras cosas, por un llamativo vestuario diseñado por Laura Sol Torrecilla, que acompaña a la perfección las interpretaciones de los bailarines en escena, presenta tres momentos. El primero de ellos, representado por la escena del carnaval de Venecia, hace referencia a todo aquello que, para Facundo, es superficial en la vida del hombre. La máscara pretende mostrarnos desde otro lugar, alejado de nuestra naturaleza humana.

Por otro lado, la escena del Río de la Plata, está directamente relacionada con “El Matadero”, aunque no de manera literal. “El Matadero es una denuncia muy fuerte que hace Esteban Echeverría sobre el abuso de poder, el autoritarismo (…)  y me pareció un buen disparador como para no caer en la fachada alegre del carnaval; quería llegar a un lugar, de alguna manera, más agudo”. Se trata de una escena a través de la cual Mercado pretende mostrar cómo el carnaval viene a disfrazar la violencia, el abuso de poder y la mediocridad.

La tercera escena representa el carnaval del Norte Argentino y está relacionada con lo que, para este director y coreógrafo, representa lo más puro y auténtico del ser humano.En este sentido, no solo el manejo corporal de los bailarines en escena sino el vestuario utilizado, se vuelven más despojados. Porque en el norte se visten con lo que tienen. “Durante un viaje que realicé al norte argentino, pude observar que en el carnaval de esta región del país, que dura alrededor de una semana, hay algo del juego que es maravilloso, especialmente entre los hombres. Fue ahí que comencé a idear la “diablada de los hombres” para incorporar en Carnaval. En esta escena, la función de la máscara es también de ocultamiento, pero de otra cosa. Creo que en este caso, el hombre adulto se esconde del niño. El hombre cubre algo personal para entrar en una situación de carácter colectivo. Por eso trabajé con el carnavalito. Aquí no hay diferenciación de sexos; básicamente intento mostrar la unidad en la cual se manifiesta, a su vez, una dualidad; esta dualidad de la que habla David Le Breton en el fragmento seleccionado para el programa de la obra. “Los placeres del carnaval, celebran el hecho de existir, de vivir juntos, de ser diferentes, incluso desiguales, al mismo tiempo débiles y fuertes, felices y tristes, emocionados y frívolos, mortales e inmortales.” [2] 

En el año 1998, Facundo Mercado participó, junto a la bailarina Yamina Barcos, en el Festival de Cosquín. Allí ganaron el premio del rubro “Pareja de danza de proyección” con la chacarera La seducción de la araña. “Esta obra fue uno de mis primeros intentos de abrir las puertas del folklore tradicional a otras corrientes en danza. En esa época viví aquella experiencia desde la intrepidez de mi juventud.”Este año, Mercado se presentó con la escena del Río del Plata de Carnaval, en la selección para formar parte del Festival de Cosquín. Pero no fue elegido. La razón que le dieron fue que el público de Cosquín no estaba preparado para recibir la obra. “Volver a Cosquín este año significaba para mí, entre otras cosas, un mayor compromiso con la cultura de mi país. Por eso, fue una enorme desilusión no haber quedado seleccionado para participar del Festival de esa ciudad.” Para Facundo el problema no pasa por el público sino por quienes están encargados de la difusión cultural; es decir, por quienes actúan como mediadores entre el arte, la cultura, y el público, al cual muchas veces se subestima.

Con esta obra, Facundo Mercado desea que recuperemos nuestros origenes, que volvamos a la tierra, como parte de la misma, y no como centro. “A la hora de coreografiar trato de rescatar, de recuperar todo ese bagaje cultural de nuestros ancestros. Hay una necesidad de ocultar la cultura latinoamericana, pero a mí me interesan las ruinas (…) Lo más interesante sería que el hombre pudiera conectarse con su interior, más que nada con los deseos primordiales del ser. Entender que el hombre es parte del mundo, y no el centro. El carnaval es como la vida misma. Somos un carnaval; vivimos un carnaval. Como dice Le Breton: “...alegres pero tristes…”, en colectividad. En este sentido, creo que aceptarnos a nosotros mismos en la diferencia con el otro, es lo más difícil.” 

Proyección

“Me ofrecieron llevar  Carnaval a Israel, donde también hay gran cantidad de argentinos. Por otro lado, me encantaría llevar la obra a México. Es un país que me gusta mucho. Estuve allí en el año 2000 con la Compañía Casta Diva de Mónica Fracchia, participando en los Festivales Tamaulipas y Coahuila; en el año 2002 con Tangokinesis y en el año 2007 realizando una gira de dos semanas.”          



[1] Nació en Mar del Plata en 1974. Es bailarín, docente y coreógrafo. Desde 1994  ha desarrollado su actividad profesional participando en producciones para cine, teatro y televisión, dentro y fuera del país. Formó parte de “El sueño de los héroes” Dirección: Sergio Renán Coreografía: Alejandro Cervera; “Tango, no me dejes nunca” Dirección: Carlos Saura. Coreografía: Ana María Stékelman, Carlos Copes, Carlos Rivarola; “La suerte esta echada” Dirección: Sebastián Borenstein; “La Bella Otero” Coreografía: Ana Maria Stekelman; y “Tetro” Coreografía: Ana Maria Stelkelman. Dirección: Francis Ford  CoppolaDesde 2002 integra la  Compañía Tangokinesis dirigida por Ana Maria Stekelman  y actualmente integra el elenco de HAPPY HOUR. Desde 2004 se desempeña como director y coreógrafo de la Compañía de Danza Mitimaes. Más info: www.danzamitimaes.blogspot.com
[2] D. Le Breton, “Antropología del cuerpo y la modernidad"
Ultima actualización ( Sábado 18 de Abril de 2009 19:38 )